Voces del Silencio

“ Crear como un dios, ordenar como un rey, trabajar como un esclavo.”

Constantin Brancusi

 

Voces del silencio, óleo sobre lienzo, 2017
Voces del silencio, óleo sobre lienzo, 2017

Alexis Puig es un artista plástico, donde el dolor de su carga emotiva, no cede ante a la expresividad. ¿Será posible unir lo útil, lo necesario con el dolor humano en la plástica? Cualquier respuesta va invadida de la sensibilidad que colma su vida. Es un hombre al que el arte salvara de sus problemas de salud según sus palabras, para convertirse en un ser de todos y de los capaces de seguir adelante, amén de pérdidas.

Su vida se convirtió en una línea recta con un único objetivo: el trabajo. Y el trabajo –hasta la fatiga- es meta ilimitada, porque “nada se compara con el placer de dejar plasmado en el lienzo sus sentimientos”, como le retratara el crítico y gran Rufo Caballero. 

He ahí las razones de que su obra esté habitada por el dolor humano, como voces del silencio en la creación. La denuncia a la indolencia humana, a lo inmisericorde, a la inconsecuencia son afligentes placenteros en la pupila de un espectador que aprende de sus despedidos vergonzantes. Es su obra un estado que cruje e irradia al unísono: colmo de la gravedad, para fijar en esos rostros participación y desdén. Al exaltar las miradas desde el lienzo, resguarda el puente de humo que une el hogar, la decepción y el minuto eterno de crear en paz. Ese donde el silencio no espera a los que ceden, ni impone etiquetas. 

Podría sonar extraño, pero no caracterizan la obra de Alexis ni los post, ni los neos, de tanta proliferación actual. Solo es una ventana desafiante en el ámbito figurativo, como fenómeno vinculado a encontrar soluciones en la autonomía de la pintura y la consideración disciplinar del soporte. 

La energía emocional de sus violencias cromáticas, da coherencia a la propia relación arte-vida. Todo parece gritar sí, fui al infierno, viví en mi infierno y de allí volví. 

Con práctica y sí mucha entrega, Alexis no hace concesiones con él: es su primer crítico y el más exigente espectador. 

Su obra, en fin, es una tarea épica, donde no se guarda nada para el regreso, solo es un viaje de ida, sin reservas. Es un gozo a la constancia, a esos pequeños lapsos de fatiga donde él se dice que no es el final, aunque el fin de año solo dura un segundo. 

Desde la singularidad rara y apasionante, Van Gogh nos enseñó que El arte es el hombre añadido a la naturaleza, la realidad, la verdad, pero con otra significación, con un concepto, con un carácter, que el artista hace resurgir y a los cuales él da expresión, destaca, separa, liberta, ilumina.” 

Eso responde las interrogantes de porque Alexis demuestra en pinceladas que aunque trabajar cansa, no importa, mañana será otro día.

Lic. Duniesqui Rengifo